Ante la Cruz, me quedo contigo

 


Ante la Cruz, me quedo contigo

Señor Jesús,
en la noche de la traición no huiste de la hora.
Afrontaste la cruz con amor,
mientras que yo, a menudo huyo de mi dolor.

Ante Ti, condenado inocente,
adoro el misterio de Tu obediencia.
En el silencio del pretorio,
hablaste más fuerte que mil palabras.

Llevaste el madero de la cruz
como señal eterna de tu amor.
Te miro, clavado,
y veo mi salvación tomando forma.

Por cada culpa, Tú has pagado.
Por cada rechazo, has dicho «Sí».
Por cada noche mía, eres luz encendida.

Jesús, te adoro,
clavado por amor,
despojado para darme todo,
atormentado para sanar mi corazón.

Quédate conmigo, Señor Crucificado,
para que en tu Pasión,
encuentre el sentido de mi vida.

Amén.

Versión original:

Comentarios

Entradas populares de este blog

Las reglas de mi subsistencia en el desierto de los narcisos sin flor

PLEGARIAS y SALMOS DE LIBERACIÓN, PROTECCIÓN Y PURIFICACIÓN CONTRA EL MAL, SUS ATAQUES, EFECTOS y MALEFICIOS

Mateo 6:6-8, de la inutilidad de las plegarias repetitivas